San Miguel de Tucuman(Argentina)-Dilar (Granada)
María Eugenia, 53 años![]()
nacionalidad: Argentina
Lugar de nacimiento: San Miguel de Tucumán
Relato de mi viaje (1975-2009)
Mi viaje comienza en el momento en que contraje matrimonio con mi marido de origen español, de Andalucía. En mi ciudad, que en ese momento estaba tomada por el terrorismo y en la no que era raro que pasara un día en que no explotara una bomba o que hubiera muertos en algún coche bomba y en el que la vida diaria no nos daba seguridad alguna. Claro al no ser mi marido argentino la situación se complicaba más, ya que todo el mundo estaba bajo sospecha.
Una vez que conseguimos casarnos, empecé a descubrir lo grande que era el mundo y lo difícil que resultaba viajar por él siendo , ya que todo el mundo veía en mi una terrorista en potencia y yo sólo quería seguir a mi marido a su lugar de trabajo , que es donde él tenía su residencia. Pero tenía otro problema ante mí , la residencia de mi marido se encontraba en Alemania, en un pueblo a las orillas del Mar del Norte, junto a la frontera con Holanda, Emden en la Baja Sajonia.

Atrás quedaba mis padres, hermanos, amigos, en resumen, toda mi vida hasta entonces y yo decía adiós a todo aquello con la incertidumbre de saber si algún día podría volver allí y verlos nuevamente.
Mi viaje era a lo desconocido, ya que quedaba atrás una ciudad con un clima de inviernos suaves y un verde donde quiera que miraras, ya que la ciudad está llena de árboles y de parques y me recibió una Alemania fría oscura y con un idioma que no comprendía y que mi marido con toda su paciencia me ayudaba a sobrellevar.
Yo esperaba encontrar algo parecido a lo que había dejado atrás y me encontré algo diferente, ¡vaya!, la otra cara de la moneda. Al poco tiempo de estar allí comenzó el frío al que yo no estaba acostumbrada, los hielos que yo no había visto nunca y para mejorar mi estancia allí ,llegaron las fuertes nevadas, lo que dificultaba más mi vida. Pero yo estaba decidida a luchar contra viento y marea ya que yo no estaba dispuesta a dejarme vencer por el mal tiempo que me tocaba vivir y decidí que tenía que sacarle provecho a todo eso y así lo hice. Empecé a disfrutar de lo que tenía y tome mi gran decisión, yo tenía que aprender alemán, lo mismo que había aprendido a combatir el hielo, la nieve y la distancia que me separaba de mi familia.
Después de adaptar mi vida a un país completamente diferente al mío, la vida me dió otro palo que me costó un poco digerirlo, mi marido se vió afectado por una enfermedad que dijeron que no tenía cura y que se veían incrementados sus dolores debido a la alto grado de humedad existente , por lo que mi estancia en ese país termino rápidamente y se aceleró mi viaje a Andalucía, a Granada, el lugar de origen de mi marido.

El cambio en mi vida volvía a producirse , aunque menos traumático que el de Alemania, pero que tenía que afrontar con la misma valentía que cuando llegué a mi primer destino y otra vez tenía que volver a aprender como comunicarme con la gente, ya que el vocabulario utilizado por los andaluces era desconocido para mí.
Además traía conmigo a mis tres hijos, que habían nacido y crecido en Alemania y llegaban a un país completamente extraño para ellos, con un idioma que les costaba mucho trabajo hablar y ahora era yo la que tenía que tener paciencia con ellos para que el cambio fuera lo más fácil posible.
Después de vivir un año en las Alpujarras granadina, en Pórtugos fijé mi residencia definitiva en un pequeño pueblo del extrarradio de Granada, Dílar, donde tengo mi residencia desde hace veinte años.
Aquí aprendí a querer a Granada a disfrutar de la ciudad,de sus monumentos, de sus gentes ,sus tradiciones y, hoy por hoy, me declaro una enamorada del lugar en que vivo, con su mala follá granadina incluída.
La comida preferida de mi país y la que más recuerdos gratos me trae son las empanadas criollas, los alfiñiques de caña de azúcar, los tamales y los churrascos criollo, hechos a fuego lento.
Diferencia entre los andaluces con los que convivo y yo, no son muy grande ya que mis abuelos por parte paterna eran oriundos de Granada y Cádiz, por lo que la diferencia no ha sido muy grande.
Como toda mi vida he estado escuchando hablar de ciertas costumbres y comidas, muchas cosas me resultaban familiares, aunque el vocabulario seguía siendo una barrera que tenía que aprender, pero que después de aprender el alemán, esto me resultaba un juego de niños.
Yo conocía mi destino antes de iniciar el viaje, ya que era la residencia y lugar de trabajo de mi marido, lo único que era incierto era la clase de vida que me podría encontrar allí.
La imagen que yo tenía de los andaluces era de gente alegre, dispuesta a prestar ayuda a quien pueda necesitarla, amables y muy amigos de conservar sus tradiciones.
Después de todo este tiempo de vivir entre ellos, creo que me he adaptado a su forma de ser y siento que he pasado a formar parte de ellos y ha pasado a ser Andalucía una patria adoptiva que ha llegado a ser tan importante como mi patria natal.
Mayo 10th, 2009 at 20:40
Hola Eugenia: as sido muy decidida y valiente, la vida es muy bonita y hay que saber aprobecharla, y como dice el refran: donde come uno es su tierra. Un saludo
Mayo 13th, 2009 at 9:58
Para mi siempre vas a ser un punto de referencia en mi vida…cuando estoy mal aqui en madrid…pienso en ti y todos los males se me pasan porque si tu has salido adelante…que menos intentar estar siempre mas o menos a tu altura. Eres generosa, buena y luchadora…no podria tener madre mejor jamas de los jamases.
Te admiro y te quiero muchisimo
Mayo 20th, 2009 at 16:15
Por segui en la vida y ser una buena MADRE tequiero con el
alma y tu bien lo sabes
Junio 8th, 2009 at 16:37
OLEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEÉ!!!!!!!!!!!!! ESA MAMÁ, CONTANDO SU HISTORIA EN INTERNET COMO DIOS MANDA….ASÍ ME GUSTA!!!UN BESAZOOOOOO
Junio 24th, 2009 at 21:26
Mi querida y gran AMIGA.Cuan valiente fuiste y lo eres!!! Te ayude con el corazon y te extraño con el alma. Debes estar orgullosa pero mas lo tienen que estar tus hijos y marido por tu entrega,decision,coraje,simpleza,y amor de entrega. Te felicito por tu valentia. Te admiro por tu fortaleza y te acompañare por siempre q